Cuido mi cuerpo, CUIDO EL MEDIO AMBIENTE  
             
  ¿Por qué cuidar mi cuerpo?
 

OBJETIVO GENERAL:

Conocer su cuerpo y tomar conciencia del crecimiento del mismo, desarrollando hábitos de cuidado y bienestar corporal.

Nuestro cuerpo es sumamente importante, no solo porque nos permite caminar, comer, ver, tocar, sino también porque es nuestra principal herramienta de comunicación. A través del cuerpo nos relacionamos, conocemos el mundo y a nosotros mismos.

Cuando te miras en el espejo, ves más que una masa de carne y hueso, para mirar quién eres, cómo eres y qué eres capaz de hacer.


La imagen corporal se relaciona directamente con la autoestima (el aprecio que se siente por uno mismo).

También la imagen corporal se ve afectada por las demandas y exigencias sociales que se construyen sobre el cuerpo.

El cuidado del cuerpo y de la mente es cada vez más imprescindible si realmente queremos disfrutar plenamente de buena salud a todas las etapas de la vida.


Algunos aspectos básicos para su cuidado son:

  • Cuidar nuestra dieta o nutrición:

    Es sin duda alguna una de las prioridades para nuestro organismo. Escoger una dieta equilibrada, lo más variada posible y que se amolde a nuestra constitución física y a nuestras necesidades nutricionales según nuestra actividad o requerimientos concretos
  •    El cuidado del cuerpo relacionado con la actividad física:

El hecho de que nuestro trabajo sea cada vez más            sedentario y que nos desplacemos a todas partes en     automóvil u otro medio de transporte hace que la mayoría de las personas necesiten practicar una actividad física extra como el deporte. La necesidad de descargar el estrés y estirar nuestros músculos hace, por suerte, que la gente vuelva a interesarse por el ejercicio físico.

  • Descansar lo necesario:

Parar de vez en cuando y simplemente no hacer nada es muy importante. La típica siesta es un claro ejemplo de remedio natural gratuito y de grandísima eficacia para nuestro cuerpo y mente. Dormir las horas adecuadas es básico si queremos sentirnos recargados de energía al despertar por la mañana.

  • Aprender a escuchar a nuestro cuerpo:

Cuando tenemos algún dolor, alguna enfermedad o nos sentimos mal debemos hacer un alto e intentar escuchar que es lo qué nuestro cuerpo trata de decirnos. A menudo quiere decirnos que no estamos descansando lo suficiente, que estamos tomando demasiados excitantes (café, alcohol, etc.) o que estamos comiendo de un modo desordenado o desequilibrado. Una vez interpretado el mensaje deberíamos decirle que no hace falta que se enferme que ya vamos a corregir ese "desajuste".

  • Necesidad de relajarnos:

El deporte es sin duda una buena fuente de descarga del estrés, pero aquella persona que siente que necesita aún más cuidado del cuerpo (especialmente de su sistema nervioso) puede encontrar ayuda en alguna de las muchas técnicas de relajación que hay hoy en día (Yoga, etc.)